_Campo_argentino_

Hot! El campo y la economía, a través de la historia


El campo ha sido, durante muchas décadas, el motor de la economía nacional, sobre todo en los primeros años, donde Argentina comenzaba a configurarse como el país que conocemos hoy. El primer modelo económico que se trazó con la seriedad necesaria para tener un plan de desarrollo fue el llamado Modelo Agroexportador donde el sector agropecuario era la piedra angular del progreso nacional. Gracias a este modelo el país se ubicó, a principio del Siglo XX, como una de las cinco economías mas fuertes del mundo, siendo reconocido como el ‘Granero del Mundo’. Sin embargo, avanzado el siglo sufrió los vaivenes de la economía internacional perdiendo peso en la nacional.

Columna de Matías Tombolini

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Cuando hablamos del ‘campo’ nos estamos refiriendo a las actividades económicas vinculadas a la agricultura, ganadería, silvicultura y caza.

Este sector ha tenido períodos en los que ha hecho un gran aporte, en materia de crecimiento a la economía nacional. Si queremos desguazar la evolución del mismo, deberíamos identificar cuatro etapas bien marcadas:

1) el período en el que se estaba gestando la estructura económica, social y política del país que recorre los años de la Revolución de Mayo hasta cuando comienzan a afianzarse las estructuras sociopolíticas en Argentina, es decir, el período 1810-1860;

2) probablemente, es la etapa de oro del sector agropecuario teniendo en cuenta la importancia que adquirió en el crecimiento de la economía nacional siendo el eje principal del conocido ‘Modelo Agroexportador’, que sucedió entre 1860 y 1929;

3) es aquella donde el sector queda relegado a la sombra del inconcluso desarrollo industrial argentino sufriendo, asimismo, las consecuencias del atraso tecnológico con respecto al resto de los países productores de productos agropecuarios, es decir, entre 1929 y 1976;

4) la cuarta y última etapa es la que se dio entre 1976 y 2001, pudiendo caracterizarla como el auge del neoliberalismo en la Argentina donde se intentó aprovechar las ventajas comparativas del sector agroexportador (así como también la de algunos sector industriales muy puntuales) llevando a cabo una política de apertura comercial indiscriminada.

El campo y la producción. Párrafo aparte merece la evolución de las cantidades de cultivo producidas. Si bien la época donde el sector agropecuario se hizo más fuerte fue entre 1860 y 1929, si tenemos en cuenta el peso de su producción en la economía, la revolución verde y la implementación de nuevas técnicas de cultivo fue lo que le permitió superar el cuello de botella que representaba la frontera de tierras cultivables. Mientras que en 1928 se alcanzó el récord en la cosecha con 18 millones de toneladas, la utilización de los paquetes tecnológicos, que permitieron aumentar considerablemente el rendimiento por hectárea cosechada, disparó esa cifra. Hasta 1976, difícilmente se superaron los 20 millones de toneladas (en lo que representó una época de estancamiento productivo del sector) pero ya a mediados de 1980, se alcanzó el récord de 35 millones de toneladas para seguir creciendo de forma exponencial. En 1997, se incrementó en 58 millones y luego de la crisis, la producción reptó por debajo de los 90 millones de toneladas de cultivo.

El campo y el trabajo. Si bien el campo, ha sido históricamente un sector importante en la economía argentina, ya sea por su peso en la producción como en la influencia de sus referentes, no ha sido ni de cerca el sector que más trabajadores ha empleado. Como hemos dicho anteriormente, durante muchas décadas la explotación del sector ha sido extensiva y no mecanizada. El cociente entre la población económicamente activa (PEA) del sector y la total arroja menos del 25% hacia 1914. Esta tendencia se profundizó con el correr de los años; ya en los ’60 rondaba el 16%, en los ’80 alcanzaba el 11,5% y en los ’90 apenas superó el 10,3%. Debemos aclarar que los trabajadores del sector no sólo son peones sino que, a raíz del cambio tecnológico que atravesó el campo en los últimos 30 años, existe un complejo entramado de proveedores de insumos, contratistas, entre otros.

¿Sabias que… el cultivo de la soja en la Argentina comenzó en 1966, iniciando a etapa del doble cultivo trigo-soja?

La Revolución Verde
Fue el proceso por el cual se aumentó considerablemente la producción agrícola, sin la necesidad de aumentar las tierras cultivadas sino mediante el aumento del rendimiento de las tierras ya existentes. Dicho crecimiento en la producción fue el resultado de la adopción y difusión de nuevas variedades de cultivo con alto rendimiento sumado a nuevas prácticas de cultivo basadas en el uso de fertilizantes y pesticidas.

A partir del 2002, podríamos decir que comienza una nueva etapa en la evolución del sector aunque sería injusto ponerlo en pie de igualdad con otros períodos de la historia que abarcaron varias décadas, y en los cuales puede realizarse un análisis exhaustivo de su performance. Sin embargo, podemos decir que desde 2003 hasta hoy, la economía ha crecido al 6,5% anual promedio y el sector agropecuario al 5% anual. Las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (aprox. 31%), a su vez, han caído por primera vez en décadas, por debajo de las exportaciones de manufacturas de origen industrial (aproximadamente 34%) mostrando a las claras que en este nuevo período el campo es un sector que contribuye notablemente al crecimiento de la economía pero a la sombra de la industria que lo ha desplazado como sector dominante.

Finalizando la etapa del modelo agroexportador, Argentina se posiciona como una de las potencias productoras de granos, generando entre el 5% y el 10% de la producción mundial de trigo y maíz.

La actividad agropecuaria es toda aquella actividad vinculada con la agricultura, ganadería, caza y silvicultura.