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Hot! Leyes antimonopolio en el mundo


El “Antitrust” tiene su origen en el Derecho de los Estados Unidos y fue creada para combatir los trust de comercio. En la actualidad, la mayor parte de los países industrializados y algunos países en desarrollo tiene leyes Antitrust.

Escuchá la columna de Matías Tombolini:

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Basadas en la premisa que el comercio libre beneficia tanto a consumidores, empresas y la economía en general, la ley prohíbe distintos tipos de restricciones comerciales y el abuso de monopolización. (Fomentar competencia en los mercados, y no la protección de los competidores).

Desde un punto de vista general, estas restricciones pueden ser de cuatro tipos distintos:

  • Acuerdos horizontales entre competidores
  • Acuerdos verticales entre compradores y vendedores
  • El abuso de una posición dominante (monopolio)
  • Las fusiones (en el caso europeo se prohíben también las ayudas de Estado)

La primera ley federal antimonopolista, o antitrust, fue el Acta Sherman, que fue aprobada por el Congreso de los Estados Unidos en 1890. El Acta Sherman prohíbe dos categorías de prácticas: contratos, acuerdos, o combinaciones que restrinjan o detengan el comercio libre, y prácticas monopolizantes que refrenen el desarrollo normal del comercio. Solo el Departamento de Justicia de los Estados Unidos tiene jurisdicción para aplicar el Acta Sherman en contra de los individuos y las empresas que violen esta ley.
En 1914, el Congreso de los Estados Unidos aprobó dos nuevas leyes antimonopolistas. Primero, el Congreso aprobó el Acta de Comisión Federal de Comercio, que creó una dependencia federal llamada la Comisión Federal de Comercio con jurisdicción civil y penal sobre violaciones las leyes antimonopolistas. Segundo, el Congreso aprobó el Acta Clayton, cuya función es fortalecer y reforzar la aplicación de las leyes antimonopolistas. El Acta Clayton prohíbe nuevas prácticas antimonopolistas, como las fusiones y adquisiciones de empresas que provocarían aumentos en precios, disminuirían opciones comerciales, o que frenarían los avances de la innovación. El Acta Clayton también le otorga a las respectivas procuradurías estatales el derecho de aplicar y hacer valer las leyes federales antimonopolistas. El Congreso ha aprobado varias enmiendas al Acta Clayton, primeramente en 1936 con el Acta Robinson-Pitman, que prohíbe las prácticas comerciales discriminatorias. En 1976, el Congreso aprobó el Acta Hart-Scott-Rodino, que requiere que toda empresa que desee fusionarse con otra empresa notifique al gobierno antes de la fusión, con el fin de someterse a una investigación para determinar los efectos de la fusión en el mercado.

¿Quién da cumplimiento a las Leyes Antimonopolistas?
A nivel federal, la División de Antimonopolio del Departamento de Justicia de los Estados Unidos y la Comisión Federal del Comercio comparten la responsabilidad jurisdiccional de penalizar todo tipo de violación. No existe ningún acuerdo formal, pero tradicionalmente el Departamento de Justicia investiga fusiones en la industria automotriz, ferroviaria, aérea, y en la industria de telecomunicaciones. La Comisión Federal del Comercio se enfoca en la industria petrolera y de energía, y también en la industria médica y farmacéutica.

Casos
Standard Oil of New Jersey (1911)
Uno de los casos más famosos (e incomprendidos) en la historia es US v. Standard Oil of New Jersey (1911).
La explicación popular de este caso es que la Standard Oil monopolizó la industria petrolera, destruyó a sus rivales mediante el uso de recortes predatorios en los precios, aumentó los precios a los consumidores y fue castigada por el Tribunal Supremo por estas transgresiones probadas. Buena historia, pero totalmente falsa.

Standard nunca monopolizó siquiera el refinado del petróleo Incluso en refinado doméstico, la porción del mercado del Standard disminuyó durante décadas antes de la acusación antitrust (64% en 1907) y había al menos 137 competidoras (empresas como Shell, Gulf, Texaco) en refinado de petróleo en 1911. Además el mercado de producción del petróleo aumentó y los precios bajaron durante décadas durante el supuesto periodo de “monopolización” de la Standard Oil.


American Tobacco (1911)

El caso antitrust de la American Tobacco Company (US v. American Tobacco, 1911) es similar en muchos aspectos al de Standard Oil. American Tobacco creó una gran compañía tabaquera diversificada mediante fusiones con pequeñas compañías especializadas. Aun así, nunca fueron capaces de monopolizar la industria del tabaco como alegaba el gobierno, ni fueron capaces de aumentar los precios de los productos tabaqueros. Durante décadas antes de la demanda antitrust, aumentó la producción y cayeron los precios

 

Microsoft (2001)
A pesar de las supuestas reformas regulatorias, esta perniciosa tendencia en la aplicación del antitrust ha continuado. El mejor y más reciente ejemplo es, por supuesto, US v. Microsoft (2001). El centro del caso antitrust presentado por el Departamento de Justicia y 19 fiscales generales en 1998 fue que la decisión de Microsoft de integrar su navegador Web, Explorer, en su sistema operativo Windows 98 excluía ilegalmente a los navegadores de la competencia, como su rival Navigator de Netscape y evidenciaba un intento de “monopolizar” que violaba la Ley Sherman.

Las acusaciones del gobierno nunca tuvieron sentido. El demandante argumentaba primero que Microsoft tenía un monopolio en sistemas operativos (cerca de un 90% del mercado) y que habían aprovechado ese poder en el mercado de navegadores para aplastar a Netscape. Pero las cifras del gobierno de participación en el mercado eran muy incorrectas. Para llegar a una supuesta porción de monopolio en el mercado, el tribunal aceptó una definición del mercado relevante (“PCs de sobremesa de un solo usuario que usan chips compatibles con Intel”), que excluía convenientemente todos los ordenadores y software de red fabricados por los principales competidores de Microsoft como Apple, Sun, Novell y un grupo de compañías más. Además, contar sólo sistemas licenciados permitía al Juez Jackson excluir arbitrariamente todos los sistemas operativos vendidos en tiendas, descargados de la web y todos los ordenadores “desnudos” enviados sin sistema operativo en absoluto. Estos errores en los hechos estrechaban severamente el mercado competitivo real y simplemente convertían a Microsoft en el monopolista que necesitaba el gobierno para su violación de las leyes antitrust. Si la porción de mercado tiene algún sentido en el análisis antitrust (lo que es extremadamente dudoso), la porción real de Microsoft en cualquier mercado realistamente relevante era menor del 70% e insuficiente para cualquier calificación de monopolio.
Apple (2013)
El pasado 10 de julio la Juez Federal de Nueva York  Denise Cote falló que Apple conspiró con varias editoriales para subir los precios de los libros electrónicos intentando así eliminar la competencia, en particular de Amazon, una violación de las leyes antimonopolios.

Además de lo anterior, la citada juez el pasado 6 de septiembre ha ordenado la prohibición de que  Apple pueda fijar acuerdos con cinco editoriales: Hachette, Harper Collins, Simon & Schuster,  y Penguin y Macmillan durante un periodo de 2 a 4 años

Así mismo también ha ordenado que Apple en el plazo de treinta días designe a auditor  externo, independiente, para que éste supervise el cumplimiento de la compañía de las leyes contra monopolios.

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