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Hot! Contacto en China

El crecimiento de la cantidad de gente que se anima a comprar en China por Internet en realidad está acompañando la expansión que tiene todo el e-commerce en la Argentina. Los precios, la variedad y la tentación de poder acceder a productos que en nuestro país salen el triple o que ni existen están marcando tendencia en consumo. Sólo necesitamos una tarjeta de crédito y un poco de paciencia para esperar, un viaje desde China.

Son muy simples de usar (siguen el mismo patrón de exhibición), están disponibles en todos los idiomas y nos ofrecen productos en diversos rubros: ropa, calzado y accesorios, hogar, juguetes, electrodomésticos, celulares, tablets, pc, televisores y cámaras, entre otros.

En la mayoría de los casos, la oferta está focalizada en artículos y accesorios de electrónica -con precios que generalmente no superan la barrera de los 10 o 20 dólares-, aunque también se pueden encontrar discos, ropa, zapatillas, perfumes y juguetes. Y los precios que se ofrecen son entre 20 y 70% más baratos que los que se consiguen por productos iguales o parecidos en los comercios argentinos.

Las las páginas chinas más usadas: Aliexpress – Focalprise – Deal Extreme – Chinabuye –
Brand New Days – Dino direct – Banggood – Panda Will – China Invasion – Tinydeal.

Uno de los puntos clave es hasta qué punto este tipo de operaciones son legales. De entrada, los especialistas en comercio electrónico precisan que no se está incumpliendo ninguna ley cuando se concreta una compra online siempre y cuando se paguen los impuestos y el producto que se esté adquiriendo sea legal.

Al momento de pagar tenemos varias opciones: tarjetas de crédito habilitadas para compras internacionales, PayPal (un sistema de envío y recepción de dinero a través del mail) o depósitos, pero en menor medida. En todos los casos las ventas cotizan al dólar oficial. . A eso hay que agregar el 35 por ciento en concepto de “adelanto del Impuesto a las Ganancias” que se aplica a todas las compras en el exterior.

Los que teman por su tarjeta de crédito un pequeño detalle puede ayudarlos a sentirse más seguros, verificando que la dirección comience con “https://”,siendo la letra “S” la que nos garantiza que estamos navegando por un espacio protegido. Una vez que abonamos nos envían nuestro pedido, ya sea por correo oficial utilizando el servicio EMS (puerta a puerta) o mediante prestadores de servicios postales courier (como DHL, UPS o FedEx). El primero es sin cargo, el segundo no.

La demora dependerá del sitio, cada uno tiene su puntuación y podrán ver los comentarios al respecto. En general se estima que todos los comercios ofrecen un servicio de entrega que varia de 7 días a 3 meses con la posibilidad de hacer un seguimiento a través de un “track”, un número que provee la empresa para rastrear nuestros productos en la cadena de envío: compra, en tránsito, en arribo.

La Afip establece que el paquete no debe pesar más de 20 kilos, sino la mercadería recibe un precio adicional. En el caso de la importación de encomiendas a través de couriers privados, el paquete no puede superar los 50 kilos y la mercadería debe tener un costo inferior a los mil dólares. Y siempre es importante tener los comprobantes de pago ante cualquier problema que pueda surgir.

Para la legislación argentina, se puede realizar una compra a distancia de hasta 25 dólares sin tener que pagar un cargo extra, en forma similar a lo que se ingresa desde el exterior por el aeropuerto de Ezeiza, donde cada turista tiene una franquicia para entrar mercaderías por hasta 300 dólares. Una vez superado el límite de 25 dólares, el comprador debe pagar un impuesto equivalente al 50 por ciento de la cifra que exceda ese límite. Es decir que si se compra un par de zapatillas que costaron 50 dólares, en la Aduana hay que desembolsar un cargo por 12,50 dólares (es decir, el 50% del excedente de 25 dólares). La franquicia de 25 dólares para las compras a distancia es anual; sin embargo, en los hechos en la mayoría de los casos no hay controles para verificar si se trata de la primera compra.

Claro que hecha la ley, hecha la trampa: muchos compradores argentinos lo que hacen es pedir que en la factura que les envían desde China figure un monto inferior a los 25 dólares, de manera de ahorrarse el pago del impuesto.

Otro dato para tener en cuenta es el lugar de entrega. El servicio se puede contratar con la entrega a domicilio, aunque en algunos casos los controles detienen el paquete y hay que acercarse para retirarlo a la sede que tiene la Aduana en Retiro.

No se pueden ingresar productos con fines comerciales (esto queda en evidencia sobre todo por la cantidad de una misma cosa); tampoco mercadería que esté sujeta a identificación aduanera con Estampilla Fiscal (como por ejemplo, calculadoras, teléfonos, reproductores de sonido, video grabadoras, reproductoras, relojes, anteojos, entre otros), ni productos prohibidos o que requieren intervenciones de otros organismos, como el Senasa o el Instituto Nacional de Alimentos.

En cuanto a la ropa y zapatos usados, pueden ingresar únicamente con el correspondiente certificado de desinfección, emitido en el país de procedencia. Para lo nuevo no hay restricciones. El ingreso vía postal para armas, explosivos, municiones y productos inflamables está totalmente prohibido.

Respecto de la tan mentada salida de capitales por la via de turismo según la Asociación de Viajes y Turismo (AAAVYT), el turismo representa sólo un 20% del MULC: 13,9% de operadores turísticos y 19,9% de pasajes en buques o aeronaves. “El 80% de los gastos con tarjetas en el exterior no son turismo sino compras online en empresas como Amazon, Apple, eBay o bien relacionados con juegos online, como Candy Crush y Pokerstars”, aseguró Fabricio Di Giambattista, presidente de la AAAVYT. La lectura de Analytica sobre la Balanza de Pagos, sería de US$ 1.500 millones y no de US$ 10.000 millones.

“Estimamos que US$1.000 millones corresponden a la menor liquidación de dólares de turistas extranjeros en el Banco Central (el ejemplo clásico es el dólar billete vendido al conserje del hotel) y el resto a distintas formas que los argentinos encontraron para eludir el cepo: los retiros en efectivo con tarjetas de crédito y las compras con plástico en el exterior, tanto en viajes como en sitios web”.

Y pone el acento sobre lo que podrían ser importaciones no declaradas: “Aquí no sólo aparecen los individuos, sino también numerosas empresas. A través del e-commerce, el año pasado en la Argentina se hicieron transacciones por US$2.600 millones. Algunas son en supermercados y librerías domésticas. Pero también en el extranjero con pasajes de avión, eBay, Amazon, iTunes, etc”.