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El libro prohibido del narco que dan por muerto


Nazario Moreno, capo del cartel mexicano La Familia, que supuestamente fue muerto por las fuerzas militares, es autor también de un libro de culto. “Me dicen ‘el más loco'” se convirtió en un boom que todos leen pero también en un libro peligroso, porque detienen al que lo lleva encima. Hablamos con el periodista y escritor mexicano Paul Medrano, autor de una crónica sobre el increíble caso de un libro prohibido en pleno siglo XXI.

“La historia que cuenta el libro es una especie de autobiografía, relata su infancia y adolescencia, no aborda mucho en la vida de adulto sino salta a una etapa de cuando decide formar el cartel de La Familia. Y después corta hasta diciembre de 2012, cuando el gobierno federal anuncia que Nazario Moreno ha muerto en un enfrentamiento con los soldados.

“El libro comienza a distribuirse de manera clandestina, era dejado en las paradas de transporte público, y las personas los tomaban, otros los repartían casa por casa. De repente toda la región del sur de México lo leía y lo tiene. A mí me lo dio un niño de ocho años, de tercer año de primaria que traía tres libros en la mochila, se lo había dado unos señores en la escuela.

“Lo presenta como una especie de mesías, de Pancho Villa, menciona mucho al Che Guevara. De hecho, el grupo de autodefensa de civiles que lucha contra el narcotráfico anunció que no está muerto, está vivo, y se hace llamar Ernesto Villa Zapata. Últimamente, se ha revelado que existen casas donde hay imágenes de Nazario Moreno como si fuera un santo. Se supone que se lo adora como un santo y escribió otros dos libros.

“El libro se repartió masivamente y comenzaron operativos policiales a las personas que lo tenían en su poder. Aludían sedición, lecturas subversivas a la hora de detener a las personas pero si lees el libro, no tiene nada de subversivo, más bien es una justificación: él habla de que su grupo delictivo busca proteger a la gente contra el despojo de tierras por parte del estado. Nunca llama a tomar las armas o desobedecer las leyes, no hay un motivo lógico para estas detenciones.

“Los carteles en general lograron convencer a la gente de que eran necesarios para el funcionamiento social, y una vez incrustado en el poder va más allá de lo que uno puede imaginar. Domina la agricultura, la política, las exportaciones de hierro a China, la siembra de aguacate.