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Guía para un apocalipsis nuclear

“En Suiza la ley prohíbe tirar la cadena del inodoro pasadas las diez de la noche, circular en bicicleta sin seguro de daños a terceros o usar la lavadora los domingos. En Suiza, un país obsesionado con el orden, la urbanidad y la paz, el gobierno decide dónde pasará cada ciudadano el fin del mundo en caso de cataclismo nuclear: a salvo y bajo tierra”, escribe Doménico Chiappe. Hablamos con él sobre los refugios subterráneos que construyeron en Suiza, el “reino de la prevención”, para salvar a casi 9 millones de personas de una catástofe nuclear:

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“Empezaron a construirlos en los años ’50. Hay búnkers públicos mantenidos por la seguridad civil, y luego están los búnkers privados, que son los de los edificios nuevos. Ahí calculan de acuerdo a los habitantes el espacio del búnker”.

“Tienen que tener un revestimiento específico, las puertas son especiales. Lo sorprendente no es sólo que existan estos búnkers, sino la naturalidad con la que se los toman. Es lo normal, todos tienen búnkers”.

“Ahora hay espacio para 9 millones, pero las autoridades consideran que no es suficiente, aunque sean 8 millones de habitantes en Suiza. Luego de una ley, en 2012, se dispuso que no era suficiente, y se decidieron a construir más”.

Leé la crónica acá: http://goo.gl/l6N0JX